AUDI A6 3.0 TDI MULTITRONIC
EL NUEVO JEFE  
Audi quiere retomar el liderazgo entre las berlinas ejecutivo con un coche cargado de tecnología y mayores dosis de eficiencia en toda su concepción  

 

Corrobora nuestro pensamiento la visualización del interior. Es un A7 en toda regla, calcado. Desde la instrumentación hasta los módulos multimedia y de climatización. Ahí está también el display de 7 pulgadas en el cuadro de relojes, el monitor escamoteable de 8’’ del sistema Navigation Plus (6,5’’ de serie), el panel táctil junto al selector para dibujar números de teléfono o direcciones para el navegador, etc, todo nuevo para el A6 pero perfectamente reconocible en Audi. Eso sí, los materiales y las terminaciones resultan impecables, y si además aflojamos el bolsillo con opciones de personalización, como han hecho con nuestra unidad de pruebas, este A6 es capaz de dar la distinción para quien no pueda o quiera llegar al A8.
Sus dimensiones apenas han variado, de modo que se mantiene en todo lo alto en términos de habitabilidad. También el maletero, algo menor que el de su antecesor pero que sigue siendo el más capaz junto al del Clase E.
Eficiencia, eficiencia y más eficiencia, son las claves para la puesta a punto dinámica de la nueva generación. Se ha trabajado sobre motores, mejorado la aerodinámica, incluido el sistema Start/Stop, etc., pero una vez en marcha la primera sensación que nos invade es de un gran confort, a nivel acústico particularmente. Tratándose de la versión TDI de 3,0 litros y 204 caballos, el motor parece haber aprendido buenos modales y su sonido apenas se percibe dentro. Gran parte del mérito es de un soberbio aislamiento, capaz de anular casi el ruido de rodadura.
En el monitor central podemos ver la información del Audi Drive Select, el sistema que permite elegir entre varios modos de conducción modificando la respuesta del acelerador, las leyes de cambio y la asistencia de la dirección. Tanto en los modos Comfort como Auto el motor prioriza descaradamente el trabajo con marchas largas, aprovechando las ocho velocidades del cambio Multitronic y una entrega de par inmediata, y es que sus 400 Nm ya están disponibles desde sólo 1.250 vueltas. Puede que no resulte tan explosivo como la versión de 245 caballos, pero con una respuesta de este calibre desde rangos de giro tan bajos tampoco hace falta mucho más.
El Multitronic (variador continuo) no alcanza la misma velocidad en los cambios que el S tronic de la versión de 245 CV, pero lo disimula perfectamente con unas transiciones tan suaves e hiladas que se hacen imperceptibles. Además cuenta con esa 8ª adicional que le otorga un mayor desahogo, si es que cabe, en los trayectos por autopistas y autovías, donde puede mantener los 110 km/h legales a sólo 1.700 vueltas en octava, deparando unos consumos cercanos a los 6,5 litros. Nada mal, ¿no?
Los A6 diésel estrenan el modo Efficiency, buena opción para llanear si no hay que afrontar algún adelantamiento comprometido o ciertos repechos, que habrá que preveerlos con más antelación pues se muestra remiso a introducir una marcha corta para acelerar su respuesta.

Mantiene el equilibrio. Su carácter sobre el asfalto prolonga el planteamiento de su predecesor: un logrado equilibrio entre estabilidad y confort sobre el que sentar las bases de una conducción fácil, segura y que transmita confianza. Con la suspensión de muelles estándar el nuevo A6 se maneja con naturalidad entre las curvas, no porque sus trenes hayan evolucionado, más bien porque la pisada es tan firme y sólida que permite pasos por curva rápidos, sin desmanes ni otros movimientos en relación al balanceo de la carrocería. Goza además de una dirección excelente por tacto y precisión que contribuye a la correcta inscripción del morro en la curva.
Este A6 es de esos coches en los que hay que valorar más el nivel de las opciones disponibles que la propia dotación de serie. Ahora ya está a la altura de los Serie 5 y Clase E en cuanto a evolución tecnológica, con toda la capacidad de la marca a su servicio: visión nocturna, reconocimiento de señales, head-up display, aparcamiento automático, servicios de Internet de Google y un largo etcétera para acabar de rematar un coche que en esta nueva generación subraya la eficiencia y la tecnología en su tarjeta de visita.